Hay decisiones de los políticos que nos complican la vida años y años después de que ellos se hayan ido a su casa tan contentos, convencidos de su gran gestión.
He escuchado que algún representante de grupos gitanos se quejaba de que las escuelas se convierten en guetos.
Tiene razón, en algunos sitios es así, por ejemplo en Madrid; el asunto es cómo hemos llegado a ello. Cómo es que hace 30 años la educación pública era mejor considerada que ahora.
Verán, en algún momento, alguna de esas mentes preclaras que deciden por los demás,pero luego no tienen responsabilidad ninguna, decidió que el orden para elegir colegio fuera en función de un baremo que favorecía a las familias con menos ingresos y con problemas de todo tipo. Qué "daba puntos" ha ido cambiando algo a lo largo de los años, pero la idea era "proteger" a los desfavorecidos. Suena bien ¿no?.
Lo que ha pasado es que las familias con ingresos medios y sin alguna persona con discapacidad, por ejemplo, no tenían opción a llevar a sus hijos al colegio que les gustaba o al cercano a su casa, sino que quedaban al final de la lista y les tocaba ir al quinto pino. O al colegio todavía en obras.
Conclusión, muchas de esas familias buscaron solución en colegios concertados.
Hay quien me dice que un colegio en barracones puede ser igual de bueno, y será verdad, pero ¿pondría a sus hijos para hacer la prueba?. Yo reconozco que decidí no hacerlo.
Así fueron quedando en los colegios públicos los niños de familias con problemas económicos, los hijos de inmigrantes con horarios terribles, los hijos de familias a proteger. Y tanto, tanto, les hemos protegido que ahora están solos, es un gueto.
Ya sé que no es así en todos sitios, que hay lugares donde funciona mucho mejor que eso, es verdad. Y en general es donde los padres se arremangaron, quizá obligados por que no había otras escuelas mas que las públicas, y decidieron que por el colegio de sus hijos peleaban.
Pero todos nosotros hemos oído historias de padres que han mentido, fasilficado papeles incluso, con tal de que a sus hijos les correspondiera un colegio que consideraban bueno, que era el de su barrio, que les quedaba cerca de la casa de los abuelos,...
Hay decisiones de los políticos que nos complican la vida años y años después de que ellos se hayan ido a su casa tan contentos, convencidos de su gran gestión.
Ahora nos miran como si fuéramos chicos malos y nos dicen que lo van a arreglar ellos. Por supuesto su arreglo serán mas y mas estudios y baremos, hasta que tengamos a esos niños no ya en un gueto, sino casi como marcados por una estrella amarilla.
Da igual, nadie sera responsable.
Todavía me da risa cuando oigo a Felipe Gonzalez hablar de reconsiderar lo de la energía nuclear, ¡a buenas horas mangas verdes!. Y estoy buscando al que dijo que no podían estudiar tantos medicina, que sobrarían médicos.
Cuatro lumbreras te desencuadernan un país.
Ruth Lortzing, Coordinadora del Comité Territorial Centro de C's



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