lunes, 16 de agosto de 2010

Almudena Negro: El otoño que viene

Viñeta de runtime-error
Menuda la que está liando el sátrapa proamericano Mohamed VI en la frontera de Ceuta y Melilla. Porque, por mucho que disimulen, no hay persona con dos dedos de frente que no sepa que la cosa del boicot de las las asociaciones civiles que tiene como fin evitar que a la población de Ceuta y Melilla lleguen frutas, verduras y pescado, es cosa del ambiguo y autoritario “hermano” del Rey de España. Y es que hasta Mohamed se ha dado cuenta que a Rodríguez Zapatero le quedan en la poltrona dos telediarios. Le hagan caso sus góticas o no. Y él, de fiesta en fiesta, no ha pescado en el río revuelto lo que quería. Se confió. Y tal vez sea tarde para que el en momentos de crisis desaparecido Miguel Ángel Moratinos se ponga de alfombrilla y ZP permita la anexión de las ciudades que jamás a lo largo de la historia fueron marroquíes. Así que, para contentar al fundamentalismo islámico, hay que provocar como todos los veranos a España. Varios Policías Nacionales han resultado heridos como consecuencia de las agresiones sufridas sin que el gobierno español haya elevado la voz, no sea que moleste al moro. También la Unión Europea se está cubriendo de gloria al permitir agresiones en una frontera “Schengen”. Sentando precedente.

Por su parte, la banda terrorista ETA vuelve a las andadas con el PSOE. Brian Currin, ese sujeto dedicado a ganarse la vida a costa de chapotear en sangre ajena, o sea, a la infamia que ZP llama “procesos de paz”, lo ha dejado bien claro: se está negociando. Aunque la cosa ahora asevera anda ahora algo parada. Será cosa del verano, porque antes de octubre dicen que el acuerdo debe de estar listo. El PNV, por su parte, deja claro que ellos no son los únicos que se reúnen con los de Batasuna, que es lo mismo que ETA. Los de Patxi López, quizá sean los de Javier Rojo, parece que andan en las mismas. En las negociaciones con asesinos. Asesinos que poco a poco van siendo acercados a cárceles cercanas a sus domicilios. ¿Traspasará ZP la competencia en materia penitenciaria al gobierno autonómico y concederá éste beneficios a sanguinarios psicópatas? Después de la infame sentencia del Tribunal Constitución toca el País Vasco. Y Navarra. Mientras, el PP prefiere inexplicablemente confiar en “Rubalcaba si te agachas te la clava” y mirar hacia otro lado. Las víctimas, hacen bien, ya no se fían de nadie.

El más que amortizado José Montilla, que ya no coloca la deuda catalana porque no hay inversor nacional o extranjero que se fíe un pelo de que la hasta las cejas endeudada Cataluña –es posible que España tuviera que rescatar alguna autonomía y ésta, que representa solita más del 26% de la deuda de las CC.AA., sería la primera en quebrar- sea una buena inversión, anda amenazando, en nombre del nacionalsocialismo catalán, con romper el PSOE en el Congreso de los Diputados. Qué lástima. Y las elecciones catalanas a la vuelta de la esquina. El populista Anglada pisa fuerte. Su cuna de votos, el socialismo de los barrios obreros que antaño votaba PSC. El tibio PPC, ansioso por pactar con los ultranacionalistas de Artur Mas, está desaparecido. En realidad desapareció hace ya años. Ciudadanos, el único partido no nacionalista que concurre al proceso electoral en Cataluña, parece que, contra todo pronóstico y por mérito de su presidente Albert Rivera, podría resistir. UPyD no pasa de broma pesada. Ángel Hernández anda conspirando a todo meter.

Pepiño, antaño Don José, hoy otra vez transformado en perrito faldero de su amo, amenaza a las clases medias y los pocos trabajadores que aún quedan en esta España destrozada, con subir los impuestos hasta asfixiarlas o hacerlas desaparecer. Pagar como europeos, ganando la mitad que los europeos y sin recibir servicios dignos de tal nombre. Un saqueo en toda regla.

Vaya otoño calentito se nos presenta. Como para salir corriendo.


Fuente: Diario Siglo XXI


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Serafín Marín y Albert Rivera: Unidos por la Fiesta





El 28 de julio, con la prohibición de las corridas en Cataluña, se escribió la última página taurina de la historia en la comunidad catalana.



ÉPOCA ha hablado con el torero catalán Serafín Marín y con el presidente de Ciutadans, Albert Rivera, para analizar la situación actual.




-Una semana después de la prohibición...


-[Serafín Marín]: La situación es complicada, lo han prohibido y ya está. Ahora dependemos de un partido político y hasta donde ellos lo quieran llevar. A mí me han hecho muchas entrevistas antes de la prohibición y siempre pasaba alguien llamándome “asesino” o insultándome. Sin embargo, ahora me gritan “vivan los toros”. He visto el cambio y me ha gustado mucho.

-[Albert Rivera]: No son sólo los toros. Ésta es la enésima y última obsesión de la Cataluña oficial, que quiere ir borrando del mapa todo aquello que hay en común con el resto de España para construir una Cataluña ficticia. Llega un momento en el que se meten dentro de nuestras casas, en la profesión de unos señores y en la afición de mucha gente. Al final la intervención llega hasta un extremo que uno siente cómo agreden sus libertades y la esencia del ciudadano. Como decía The Economist, “estamos en la Cataluña de las prohibiciones”. Se está identificando a nuestra tierra como la de las restricciones y esto es lamentable. Ahora son los toros, mañana le puede pasar al vendedor de las muñecas de flamenco, pasado a los niños que les prohíben ver la final del Mundial y al otro le multarán por rotular en castellano su negocio. Llega un momento en que nos tenemos que movilizar y actuar juntos porque, al final, te gusten o no los toros, vendas muñecas o no, todo esto es un problema de libertades.

-¿Cómo afronta su futuro?

-[S. M.]: Tengo pensado irme, pero ahora no porque me daría por vencido y aún tenemos un año y medio por delante. Debo quedarme por obligación aunque esté un poco incómodo con la situación. Tengo que seguir luchando por una profesión que me ha visto crecer como torero y triunfar en esta plaza, la Monumental. En un futuro sí que me iré a una comunidad donde pueda ejercer mi profesión tranquilamente y no me traten como a un clandestino, que es como me siento ahora en Cataluña.

-[A. R.]: Yo también haría lo mismo que Serafín si los políticos a los que pagamos el sueldo prohibiesen mi profesión. Es triste que en Cataluña vayamos como los cangrejos y tengamos que ir a Fraga o a Ceret para ver toros o para ver cine. A esa imagen que estamos transmitiendo de Cataluña hay que darle la vuelta. Como ciudadano que cree en la libertad y que se ha criado aquí, me niego a aceptar esta situación de prohibición.

-¿Qué pasará con la Escuela Taurina de Cataluña?

-[S. M.]: Yo me iré, los chavales entre 18 y 20 años supongo que harán lo mismo, pero los de 14 o 15 años lo tienen más complicado porque dependen de sus padres. Es, nada más y nada menos, el camino que nos obligan a tomar. Nos invitan a irnos de nuestra tierra. Yo siento Cataluña como cualquier independentista o nacionalista que hay aquí y lo he demostrado mucho más que ellos. He salido en Madrid con la Señera. Me gustaría verlos a ellos protagonizando una acción similar. La Escuela Taurina puede acabar igual que las corridas: se terminará a partir del 1 de enero de 2012 porque se mantiene gracias a las cuotas que pagan los padres y los boletos de lotería que venden.

-Toros no, 'correbous’ sí. ¿Cuál es el verdadero debate?

-[A. R.]: El verdadero debate es político e identitario. No quiero que la gente identifique a Carod-Rovira o a Montilla con Cataluña, porque no todos vamos en el mismo paquete. Muchos catalanes nos sentimos excluidos de España y de Cataluña. El problema de los toros es que se trata de una fiesta nacional que nos identifica a nivel mundial. A España se la conoce por muchas cosas, y una de ellas son los toros. Eso es lo que molesta, y eso me lo han reconocido diputados que votaron el otro día para borrar del mapa todo aquello que fuese un símbolo o icono de España y no por una cuestión animalista. Por tanto, esta postura se cae por su propio peso. Que los políticos no nos intenten vender la moto de que se trata de una postura de defensa del animal porque apoyan festejos con animales en otras partes de Cataluña que no tienen connotaciones nacionales.

-El Parlamento puede regular, pero no prohibir. ¿Ha sobrepasado sus funciones?

-[A. R.]: Jurídicamente es legítimo que se lleve al Constitucional, pero no creo que llegue a buen puerto. No nos engañemos. En Cataluña ha habido una sentencia del Constitucional sobre el Estatut que algunos dirigentes no han acatado. Tenemos un problema de gobernantes y de su forma de entender Cataluña, porque ellos creen que los que no pensamos como ellos no somos catalanes. Ése es nuestro principal handicap. Esto es un problema político y hemos llegado a un punto en que lo fácil es prohibir o multar. Sin embargo, creo que hay pactos a los que se puede llegar, porque la convivencia se trata de eso.

-Canarias en 2001 y Cataluña en 2010. Algunos partidos quieren que la ILP llegue a otras comunidades.

-[A. R.]: Sería impensable que estos mismos partidos que en Cataluña votaron en contra lo hiciesen en otros sitios como Pamplona o Madrid. Los antitaurinos proponen esto en Cataluña porque han encontrado la grieta de la hipocresía del nacionalismo y han aprovechado para prohibirlo. La fórmula era empezar por Cataluña, pero no creo que se extienda a otras comunidades ni que ningún partido político dé libertad de voto. Ésta es la hipocresía de la política, que lleva a los toreros a no poder ejercer su profesión y a que miles de catalanes no puedan disfrutar de una tradición. El problema es que están obsesionados con España y quieren distanciarse de ella.

-Para algunos políticos catalanes el problema es España. ¿Es una cuestión identitaria?

-[A. R.]: Aquí está el asunto. Creo que se está asociando el concepto facha o el concepto español con el ser taurino. Por otro lado, se asocia el concepto independentista al de antitaurino. Hay que romper ese mito. Todo lo que se sale del patrón identitario único, inmediatamente es facha. Quieren que nos convirtamos al independentismo porque si no lo hacemos, no somos catalanes. Cuando un señor que está prohibiendo una pasión, una afición, una profesión o una actividad empresarial, llama facha a una persona que está pidiendo que cada uno haga lo que quiera y respete a los demás, se le está dando la vuelta a la tortilla. Algunos no respetan las libertades en una sociedad que debería ser más plural de lo que ahora mismo es.

-Se cierran plazas y se hacen centros comerciales, ¿qué va a pasar con la Monumental?
-[S. M.]: He escuchado varias opciones: se comenta que ha venido un jeque árabe para hacer una mezquita, o que van a construir pisos de lujo respetando la fachada; y la última, cerrarla y dejar que crezca la hierba.

-A. R.: Esta última opción no me la creo porque con lo que vale la Monumental y con un terreno en el centro de Barcelona no dejarán que crezca hierba. Ahora, pisos de lujo, mezquitas o centros comerciales.
-¿Cuánto costará en términos económicos?

-S. M.: Esto lo vamos a pagar nosotros y la factura de la plaza no es barata (300 millones de euros). En Cataluña las corridas de toros no están subvencionadas por la Generalitat, es un espectáculo que se está manteniendo solo. Por lo tanto, vamos a pagar unos 60 euros por persona y unos 250-300 euros por familia, y tal y como está el país... Y todo esto sin contar a todos los que están en el registro de profesionales taurinos que se puedan ver afectados.

-[A. R.]: Hay que plantearse una pregunta políticamente incorrecta: ¿por qué en esta ley se tiene en cuenta una indemnización a las personas afectadas y en otras como la ley antitabaco no? Al aficionado que va a los toros y paga su entrada no le van a indemnizar y encima tendrá que pagar los impuestos. O indemnizamos a todos por cualquier ley o no remuneramos, pero no se pueden comprar los silencios.

-La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, va a recibir a los toreros después de la prohibición.

-[S. M.]: Me parece perfecto, pero se han dado cuenta tarde porque llevamos dos años luchando y en Cataluña ya están prohibidos. Yo me he sentido muy solo en esta lucha. Han venido ganaderos de las tierras del Ebro, el maestro Esplá y Joselito, periodistas y otras personas importantes, pero debería habernos apoyado gente que esté en activo, haber comparecido ante el Parlamento catalán para defender la profesión. Me he sentido solo y lo sigo estando, porque a mí no me han llamado para ir a Madrid a hablar con la ministra.

-[A. R.]: El error es que ha habido mucha prudencia en el mundo taurino y no han hecho el ruido suficiente. Este señor, quitando algunas excepciones como Esplá o Joselito, ha sido el único que ha comparecido ante los diputados que querían prohibir su profesión.




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