sábado, 20 de febrero de 2010
Francesc de Carreras: '¿Es razonable jubilarse a los 67?
martes, 16 de febrero de 2010
Albert Rivera: 'Un presidente sin el nivel C de catalán exigirá a la universidad que sus profesores lo tengan'
El presidente de Ciudadanos (C's), Albert Rivera, ha manifestado su oposición al decreto que ha iniciado la Generalitat, por el que se exige a los profesores universitarios el nivel C de catalán para poder trabajar en Cataluña, y ha criticado la “incoherencia” de Montilla: “Un presidente que no ha pisado la universidad y que no tiene el nivel C de catalán, será el presidente que lo exija a los profesores de universidad”.martes, 9 de febrero de 2010
Ecologistas denuncian una avería en Garoña y un vertido al Ebro
La denuncia fue negada tanto por el CSN como por Nuclenor, que hablan de una parada programada de la central
Europa Press
¿Toros si o no?
lunes, 8 de febrero de 2010
C's ante la prohibición de las corridas de toros en Cataluña
C's se opone a la ILP de la prohibición de las corridas de toros por ser un atentado contra la libertad individual de las personas, frente a unas supuestas identidades colectivas.

domingo, 7 de febrero de 2010
La campaña de Albert Rivera la dirigirán los ciudadanos
El presidente de C's presenta su campaña como candidato de C's al Parlament y su propia página web (www.albertrivera2010.com)

martes, 2 de febrero de 2010
Nuestro paro en el mundo

Magdalena González es miembro de C's en Burgos
El Papá Estado
Leo con pasmo la “Carta de la Semana” publicada en el País Semanal del domingo 30 marzo. La escribe un joven burgalés de 21 años que desea añadir un personalísimo punto a cómo mejorar España. Cito textualmente:
Se debería pensar más en los jóvenes, deberían darse más ayudas para conseguir cosas que nos hacen falta, como puede ser una casa o un coche y así no depender tanto de papá y mamá.

Luego, sin que del texto se desprenda rubor alguno, dice que tampoco quiere un mercedes último modelo, pero que no le hace gracia quedarse con el coche viejo de la familia. Que la casa tampoco importa que esté lejos, pero que sea apta para poder montar fiestas con los amigos y que puedan llegar a casa a las cuatro de la madrugada sin despertar a nadie.
Y alucino en colores. La he tenido que leer varias veces, por si se me había pasado una ironía sutil, un chiste mal interpretado. Pero no. Va en serio. Su petición a los políticos es algo parecido a que desarrollen su derecho a vivir cómodamente. Cambiar de papá. Sustituir el papá familiar por el papá Estado. ¿Algo más?
Hijo de la LOGSE. Hijo de un plan de educación que no prima ni el esfuerzo ni el mérito. Hijo de un sistema que trata igual al que supera sus estudios que al que los suspende. Hijo de una sociedad que espera resolver sus problemas a costa de los impuestos que, evidentemente, pagan los demás. Y no está solo. Es el que se ha atrevido a escribir a un medio de comunicación, pero seguro que se hace eco del pensar y del sentir de toda una generación. Una generación que ha nacido en el lado bueno del mundo. Que está convencida de que sus derechos son una patente de corso. Sin discusión. Tal cual.
Y me entra una pena inmensa. Una melancolía indescifrable. ¿Tan mal lo hemos hecho? ¿Tan difícil es transmitir los valores esenciales a los jóvenes? Y pienso que hay ciertas conductas que los informes PISA no detectan, pero que nosotros sabemos que existen, que están ahí. Y que urge corregir los errores. Y que llegar a un gran pacto para la Educación no admite espera. Nos jugamos nuestro futuro y su futuro. No estamos educando a personas, sino a meros entes consumistas.
Estoy de acuerdo en que el Estado debe de tutelar a los menos favorecidos y que debe de ser sensible con aquellos colectivos que sean incapaces de desarrollar una actividad “económicamente rentable”. Nuestros mayores, nuestros enfermos, nuestros niños ... son un débito en los presupuestos generales del Estado. Y es internacionalmente aceptado que se adopten determinadas políticas económicas o fiscales para aupar sectores, economías, familias ... como método puntual y transitorio. Los ayudados han de reintegrarse de alguna manera en la rueda del PIB nacional y así se regenera, grosso modo, la economía. Pero un mundo donde todos quieren su subvención, su parte del pastel sin compromiso ni intención de contribuir o de devolver lo que la sociedad ha dado, es una sociedad enferma, pacata, que sólo ve el corto plazo sin preocuparle lo más mínimo el día de mañana.
Me enorgullezco de formar parte de un Proyecto, Ciudadanos, en el que no sólo estamos concienciados en que hace falta subir el listón de los esfuerzos y los méritos en la Educación, sino que además asumimos el compromiso de no jugar con los dineros públicos, de no convertirnos en el Papá condescendiente que mantiene a sus hijos sumisos y callados vía propina semanal.
Magdalena González es miembro de C's en Burgos
Ciudadanas. Un homenaje a las luchadoras
Por Magda González

Estas navidades mi hija me regaló la biografía de Emilia Pardo Bazán escrita por Eva Acosta. Desde los muy lejanos tiempos del instituto, no me había vuelto a interesar por esta mujer cuyos datos dormían, como aletargados, en mi memoria.
La valerosa Dña. Emilia sabía lo que quería: ser escritora (ojo, no escritor). En un mundo de hombres, luchó hasta el final para que se le reconocieran sus méritos y no quiso, de ninguna de las maneras, firmar con seudónimo masculino sus escritos, novelas, crónicas, artículos, obras dramáticas, discursos... su lucha fue implacable. Y no fácil. Acosta cita a muchos de sus detractores (entre los enemigos más implacables estaba Leopoldo Alas, “Clarín”) cuyas letras punzantes me producen a mí –hoy, después de un siglo- sonrojo. La presión que tuvo que aguantar fue impresionante.
Doña Emilia ha sido la bisabuela que todas hubiésemos querido tener: luchadora implacable por los derechos de la mujer, sin dejar de ser consciente de sus obligaciones como tal. Como mujer y, sobre todo, como Ciudadana. Por eso, por que las mujeres del S.XXI le debemos a ella y a todas las demás, no podemos consentir que exista una ley caritativa que imponga la paridad. No señor. Estamos donde estamos por méritos propios. Cada vez hay más abogadas, médicas, juezas, empresarias ... que compaginan como mejor pueden y saben sus tareas. ¿Ayuda?, cualquier apoyo será bienvenido. ¿Guarderías?, por supuesto.
Ciudadanos propone una sociedad igualitaria, sin discriminaciones (ni positivas ni negativas) por razón de sexo. Una sociedad en la que las “ministras-tías” no sean el hazmerreír. Donde la participación femenina crezca (está ya creciendo) en los distintos escalones sociales. Pero por méritos propios, por ser la persona idónea en el momento adecuado. Las mujeres de Ciudadanos no queremos que se nos trate como a pobres idiotas que atraen votos femeninos.
Y termino ya. Como no, nuevamente con Dña. Emilia. Cito un apunte suyo del año 1907:
Salid a pie y recorred, sin objeto, las calles céntricas: observad, y los candidatos a crimen pasional se os presentarán ante la vista. Notad cómo, en esa esquina, dialogan uno de capita y gorra ladeada y una de pobre mantón y complicado moño. El diálogo se anima: él alza la mano y descarga bofetón redondo. Ella titubea, llora; luego ríe...; ni siquiera pide auxilio: el bofetón está en el programa. Y ese bofetón es el preludio de lo que vendrá más tarde, en una hora de exasperación brutal de celos o de soberbia; es el anticipo del navajazo feroz, del estrujón de nuez que rompe el cartílago, del puntapié que desgarra las entrañas, del palo que abre el cráneo , del proyectil que se incrustra en la masa encefálica ... ¡Va tan poco del primer maltrato al crimen! La bofetada anuncia la muerte y las emplazadas, sin embargo, media hora después de haber recibido en la mejilla el golpe y el insulto, se cuelgan del brazo del ofensor y se van con él...
Señores. ¡Cómo escarpias se me ponen los pelos!
Magda González es miembro de C's en Burgos




