lunes, 17 de mayo de 2010

Sus graciosas majestades

Ayer, 5 de mayo, de 2010, después de que un simple rumor diera un susto morrocotudo a las bolsas españolas y de que el rumor debiera ser acallado por el presidente del gobierno, se reunieron éste mismo con el jefe de la oposición.

Con una situación de urgencia nacional, la intención de ambos, como la de cualquier español era conservar sus puestos de trabajo, y para ello nada mejor que asegurar la pervivencia de la propia empresa, o sea su propio partido.

El político en España se ha transformado en un trabajador de una empresa de espectáculo que ante la pregunta “que hay de lo mío?” se empeñan en responder continuamente con sus propios problemas y contarnos lo que hay de lo suyo.

Haciendo un esfuerzo ímprobo por juntarse, han conseguido, no sin gran esfuerzo, ponerse de acuerdo para decirles a las cajas que se fusionen, eso sí, primero habrá que limar los acuerdos con las autonomías (de su propio partido, pero autónomas) para que hagan el favor de dejarles llevar a cabo algo de lo que se han propuesto.

Lo de ayudar a Grecia es sí o sí, estamos en la UE para las duras y las maduras, así que para eso tampoco hacía falta tanto bombo.

A mí de todas maneras, como que me parece poco.

Estos dos “representantes” podrían hacer con sus dos grandes partidos, sin gran esfuerzo, cosas más simples como juntarse y reformar la ley electoral, para darle a los partidos nacionalistas el peso que realmente tienen; limitar los mandatos especialmente en las autonomías, cambiar la constitución (pero de manera centrípeta, no centrífuga) para que las autonomías puedan coordinarse y hacer algo a largo plazo, cambiar la administración local y eliminar las redundantes diputaciones, y otras cosas más, pero ya me bastaría con estas. Y en cuanto a medidas contra la crisis, pues supongo que también a poquito que piensen.

El problema es que sus graciosas majestades ya no se soportan, y entonces no les gusta hablar ni ponerse de acuerdo. Que si no le gusto, que si mira lo que me ha dicho, que si yo con ese tío no me hablo, que si miren ustedes lo chulo que se pone… el caso es que por un quítame allá esas PAJAS todo se traduce en contarnos SUS problemas sin acabar de solventar los nuestros.

Así que a ver si SUS graciosas majestades tienen a bien hacer un esfuerzo y tragarse un sapo para que a los demás nos vaya un poco mejor, y dejemos de estar en manos de unos reyezuelos que realmente no tienen ningún peso y que nos van a llevar a todos al desastre, con la excusa de las identidades nacionales, de la autogestión y la motivación real de mantener su propia empresa.

Alejandro del Amo, C's Salamanca

No hay comentarios: